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Yo soy Lobo Marley

Publicado: 13 junio, 2015 en Acción Montañera
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                    Mírame, humano, y dime que ves.

                    Soy ese que odias y temes. Ese que desconoces. Soy tu enemigo.

                    O eso  crees tú.

                    Durante siglos has contado a tus vástagos terribles historias sobre mi pueblo. Tus hijos han crecido  odiando todo lo que represento. La oscuridad salvaje del bosque te asusta, porque ya no perteneces al bosque. El viento poderoso te aterroriza porque en él no ves libertad, sino demonios. Temes al agua que corre por los arroyos porque tu cuerpo es ahora débil y te enfrentas a la naturaleza con inseguridad y timidez.

                     Pero esto no siempre fue así. Hubo un tiempo en el que tu pueblo respetaba las costumbres de mi pueblo. Ellobo descansando bosque era por entonces tu casa y las altas ramas tu techo. Comprendías los sutiles equilibrios que tejen la vida y te unen a ella.  Tú y yo compartíamos recursos, tus necesidades eran iguales a las mías. Cantabas a la luna igual que sigo haciendo yo ahora.

                   Acabamos corriendo juntos, detrás del ciervo, detrás del gran elefante lanudo, acorralando al cerdo de dientes afilados. En ocasiones os observábamos desde lejos, y fue fácil comprender vuestras costumbres porque eran iguales a las nuestras. Cuando protegíais a vuestra familia o arrancabais una vida, sabíamos porqué lo hacíais. La oscuridad del bosque os atraía, como el mayor de los misterios, y vuestros pasos en él eran suaves e inocentes. El mundo era primigenio y no había maldad ni enemigos. Solo equilibrio.

                     SHAMANS_SKIES_n_ANIMALS_shamanwolf46Vuestros hombres sabios nos observaron y comprendieron la fuerza de nuestra estirpe. Fuimos un símbolo para vosotros mucho antes de que lo complicarais todo adorando cosas que ni veis ni comprendeis. Representábamos  la fuerza del bosque vivo y los grandes territorios de caza. Fuimos hermanos en un mundo misterioso y virgen.

                        Algunos de los nuestros se acercaron hasta entrar a formar parte de vuestras familias y clanes.  Fue el primer encuentro, natural y no forzado, que sucedió entre diferentes estirpes en este planeta. Amistad leal os ofrecieron los nuestros, pero acabasteis convirtiéndolos en marionetas. Los domesticasteis al tiempo que os domesticabais.

                    Muchos decidimos permanecer en lo salvaje, aullando desde las cimas venteadas, recorriendo la umbría de los valles, atravesando arroyos y senderos, bajo la luz de la luna y los primeros rayos del alba.

                    Pero al tiempo que tu estirpe prosperaba, el bosque comenzó a conocer tu voracidad. Ya no entendías el bosque como tu hogar. Era simplemente lo que quedaba al otro lado de tus muros, y todo allí te parecía hostil e incómodo. Las umbrías dejaron de ser para ti sagradas y sus habitantes dejaron de ser compañeros.

                    Te resultó fácil convertirme en enemigo. Yo representaba justamente lo que tú habías sido, el pasado que querías olvidar. Desde el momento que no te sentías parte del bosque, te pareció que todo el bosque era tuyo. Cada criatura en él te pertenecía a ti y solo a ti. Te volviste egoísta y ególatra. Te aislaste, como un rey loco que fantasea con ridículas posesiones.

wolf_13                  Yo te robaba la caza, decías. Yo mataba tus rebaños y volvía peligrosos los caminos. Yo era tu enemigo y debías hacerme la guerra hasta exterminar mi estirpe de la faz de la tierra. Eso decías en tu locura.

                 Yo no soy un ladrón, humano. Sobrevivo en los campos salvajes, en los pocos lugares a los que aun no has llegado. Mis territorios han menguado exclusivamente por tu culpa. Eres voraz y mezquino, Después de quitármelo todo insinúas que soy yo el que te roba. Como si algo fuera tuyo. Como si alguna vez te hubiera pertenecido.

                 A tu pueblo le sobra la grasa en el cuerpo. Coméis carne aunque no la cazáis. ¿Cómo vais a respetar lo que os coméis si no veis sus ojos, si no sentís el cálido aliento cuando su vida pasa a vuestro cuerpo? ¿Es eso natural? ¿Es eso lo que entiendes como “bueno”? Nuestra estirpe lucha por cada gramo que consume. Perseguimos al corzo y al ciervo, pero ¿cómo debemos reaccionar cuando dejáis vuestros rebaños sin guarda en nuestros territorios de caza? Somos supervivientes, como lo erais vosotros antes, y aprovechamos los recursos que se ponen ante nosotros. Y no hay maldad en eso. Solo supervivencia.

              images4NI07YFN Mi familia necesita mi protección. Mis pequeños necesitan mi cuidado. Mi ferocidad la guardo solo para los que quieren hacernos daño. Cuanto tendrías que aprender de mi, humano. Tú, que muchas veces guardas los dientes para los tuyos, quieres convertirme a mi en demonio.

                Te empeñas en acabar conmigo, me desprecias y me humillas con trampas burdas a las que accedo asustado y  solo porque el terrible hambre anida en mi cuerpo. Desde la lejanía, como tú solo sabes hacer, acabas con mi vida. Sin saber nada de mi. Sin tratar de comprenderme. Arrancas mi piel y la muestras a los tuyos, como si hubieras hecho un gesto de gran valor. ¿Cuántas heridas en tu cuerpo respaldan esa valerosa acción? Yo me enfrento con uñas y dientes, y muchas veces pierdo. Valor es enfrentarse con miedo. Valor es tener algo que perder.

               Tienes tanto que aprender…

               Pero escúchame bien, humano. Yo soy el lobo. Soy el último espíritu salvaje del bosque. Mi sombra aun pasea por los antiguos territorios de caza. Resisto en un mundo robado por el hombre.

               Soy la mirada astuta. Soy el corazón fuerte y el colmillo afilado. Soy la libertad indómita. Nada me pertenece y sin embargo soy el rey en la montaña. Soy todo lo que has sido y sin embargo olvidado.

                 Recuérdalo bien: si yo desaparezco, tu estirpe se acabará perdiendo, como un soplo de polvo en el viento. Te crees eterno y no eres más que un latido en el tiempo.

                 No odies lo que has perdido.  Encuentra el camino a casa.

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Marley, La muerte de un símbolo

               Marley recorrió los bosques de Picos de Europa por última vez un 21 de agosto de 2012. Quien sabe que rastro  o que impulso lo condujo hacia ese preciso momento. Sus agudos ojos no fueron capaces de distinguir la camuflada piel del asesino. Su olfato, que tantas veces le había salvado, no le advirtió del peligro debido a un viento traicionero. Su agudísimo oído no le sirvió de nada, por que cuando lo escucho ya era demasiado tarde, ya tenía aquel trozo de metal hiriente hundido en su cuerpo. El bosque se volvió silencioso durante un momento.

             Marley, un lobo ibérico  (Canis lupus signatus), fue abatido aquel triste día siguiendo la resolución administrativa de 2Iberian Wolf de agosto que ordenaba la muerte de seis lobos en el Parque Nacional de Picos de Europa. Que pena  que sean la burocracia y los trajes grises los que den muerte a un espíritu tan magnífico y salvaje de nuestros bosques.

            Marley tenía nombre por que los científicos lo habían encontrado un año atrás, cuando aun era un joven cachorro, y procedieron a identificarlo y balizarlo mediante un sistema GPS-GSM. Estos técnicos, a instancias del Parque Nacional de Picos de Europa, estaban realizando un seguimiento de la población de cánidos en el parque. Un programa costoso, una vez más pagado por el ciudadano, pero que no se tuvo en cuenta en absoluto a la hora de dar muerte a uno de los lobos del estudio.

           La muerte de este lobo, uno más en la nutrida lista de bajas de su especie a manos del hombre, fue algo más que la simple muerte de un animal salvaje. Por el hecho de ser conocido, no un simple número en una base de datos, se convirtió en un símbolo. Numerosas organizaciones ecológicas y proteccionistas se unieron en un frente común de defensa del lobo ibérico. Y de todo aquel revuelo surgió Lobo Marley, la que quizás haya tomado de forma más firme el símbolo del lobo como bandera para los espacios salvajes.

          Muchos os estaréis preguntando a estas alturas a que viene esta entrada en un blog de deportes de aventura como es Del Monte a la Mar. Lo primero que habría que deciros es que los deportes en el espacio natural no tendrían demasiado sentido si no hubiese un espacio natural. La conservación del medio es por lo tanto algo fundamental para cada ciudadano y mucho más para los practicantes de los deportes de aventura. Por otro lado debo reconoceros que el lobo ha causado siempre en mi una especial admiración. Y sus formas y modos me han servido de inspiración para resolver o sobreponerme a los problemas. Recientemente decidí que era tiempo de devolver al lobo parte de lo que me había dado. Decidí convertirlo en mi emblema y luchar por su defensa. Por que su situación, especialmente en Andalucía, es trágica. Y por que si recuperamos al lobo recuperaremos lo salvaje y nos recuperaremos a nosotros mismos.

           Pero dejad que os deje un momento con Luis Miguel Domínguez, naturalista reconocido y presidente de la Asociación Lobo Marley, a la que también pertenezco.

           Esta ha sido solo la primera entrada, por que el lobo ha llegado a este blog para quedarse, como quizás algunos hayáis intuido hace meses. Pero he querido publicarla hoy, 13 de junio de 2015, día de mi santo, por que justamente hoy un gesto necio de la burocracia cántabra ha lanzado una batida contra el lobo en aquel territorio. Hoy no han podido matarlos por que la niebla ha venido a cubrir el bosque, ocultándolos. Pero mañana los cazadores volverán a intentarlo y lobos morirán.  La tristeza me ha impulsado a escribir esto.

           Inicié esta entrada mirándoos desde el interior de un lobo, como debo hacer muchas veces para comprender lo que veo a mi alrededor. Pero vendrán más entradas y más proyectos. Más adelante os hablaré de la situación del lobo en España y de la tragedia de la última manada de Andalucía. Entre aventura y aventura procurare traeros retazos del lobo, mi maestro.  Y quizás con algo de suerte logre hacer que lo veáis con otros ojos. No como una mascota o un peluche. Quiero que lo veáis como una criatura admirable, como el último espíritu salvaje de nuestros bosques.

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                 En una colina solitaria, a casi 3200 metros de altitud entre el Tosal del Cartujo y los escarpados Tajos de la Virgen, se levantan unos muros grises, humildes, triste recuerdo de otros tiempos montañeros. Se trata del refugio de Elorrieta, situado en un lugar azotado por los fuertes vientos y las nieves de invierno, un bastión montañero abandonado y maltrecho pero que aun ofrece el cálido abrazo de sus muros cuando se cierne la tormenta. Y está triste. Solo a su suerte y abandonado por las instituciones después de ochenta años de servicio y salvaguarda montañera.

               El refugio de Elorrieta está en peligro por la inexistente gestión institucional a la que se ha visto sometido y por la amenaza soterrada de derribo que le sobrevuela. Porque, naturalmente, para un político encorsetado enterrar debajo de la alfombra del olvido los errores de su gestión es más eficiente que tratar de poner los medios para reparar el problema. Pero afortunadamente la comunidad montañera granadina se ha puesto en marcha y defenderá a toda costa esas viejas piedras a las que tanto agradecimiento le debe.

               Este refugio fue construido entre los años 1931 y 1933 como parte de las instalacionesrefugio-de-elorrieta antiguo dedicadas a los esfuerzos de repoblación en el Valle de Lanjarón que fueron impulsados por el Director General de Montes don Octavio Elorrieta Artaza, del que heredó el nombre. Por aquella época las fuertes lluvias estaban provocando importantes problemas en la pendiente del Río Lanjarón. Las aguas del deshielo también contribuían  a provocar corrimientos de tierras que castigaban duramente los cortijos del valle. Hacia el año 1929 se inició una intensa repoblación hasta las más altas cumbres que tras tres años de esfuerzo no vieron resultados positivos debido a la dureza de la tierra y lo extremo de la climatología. Para facilitar este proyecto se construyeron varios refugios, el más alto de los cuales (3197 m.) fue el de Elorrieta. Junto a estos refugios se establecieron viveros cuidados por guardas forestales. Originalmente el refugio estaba muy bien dotado, con instalación eléctrica para su iluminación, calefacción y agua corriente. El tiempo, las inclemencias y el mal uso lo fueron deteriorando hasta que en 1961 fue cedido a la Federación Andaluza de Montaña. La Federación realizó trabajos de restauración que consiguieron eliminar el estado de ruina, creando para el mundo de la montaña un refugio acogedor muy cercano a las cumbres,  dotado de tres dormitorios con literas y una sala de estar con chimenea. Las obras terminaron en 1963 e inicialmente el uso se regulaba con una entrega de llaves y el pago de la pernocta a la federación.

            Desde aquel momento el refugio, amplio, con una curiosísima estructura subterránea, fue utilizado hasta que el tiempo hiciera que sus enseres, ventanas y puertas se deterioraran. Las intensas nevadas a esa altitud fueron reventando ventanas y haciendo que auténticas lenguas de nieve penetraran hasta su interior, año tras año, estropeando y haciendo inoperativas el interior de sus instalaciones.

                 Sin embargo el montañero es un ser espartano. No necesitamos demasiado y agradecemos unos fuertes muros cuando sopla la ventisca. Aun en un estado pésimo, sus paredes ofrecen refugio en caso de necesidad. En el siguiente vídeo, filmado por la gente de Alta Cota, podemos ver el estado de este refugio durante la temporada invernal de 2013. Es triste, pero sigue siendo una mano amiga para el montañero.

                           Afortunadamente la comunidad montañera, coordinada por la Plataforma Acción Sierra Nevada, se ha puesto en alerta advertida por gran peligro que corre este refugio. Y no es para menos. Su posición en altura, a medio camino entre el refugio de la Carihuela y el Pico del Caballo, asegura una zona que queda realmente aislada durante la temporada invernal. La vida de los montañeros podría estar un poco más en peligro si este refugio es eliminado. Pero al margen de las obvias razones de seguridad, la comunidad montañera apunta a otras razones por las cuales estas instalaciones deben ser conservadas.

  1. Es el recuerdo vivo de los primeros intentos de reorganización de los recursos forestales andaluces.
  2. Es uno de los 5 refugios construidos en la alta montaña andaluza durante la 2ª República Española.
  3. Su arquitectura, plenamente integrada con el entorno, representa un modelo de sostenibilidad constructiva digno de respetar y copiar.
  4. Su estructura aun se encuentra en buen estado, lo que permite una rehabilitación no demasiado costosa.

Por todas estas razones la Plataforma Acción Sierra Nevada ha lanzado una campaña de recogida de firmas en Change.org con las que quiere solicitar a la Junta de Andalucía que el refugio de Elorrieta sea incluido en el Patrimonio Histórico de Andalucía, pidiendo igualmente que se tomen medidas de protección cautelares y que se proceda a su rehabilitación.

           Desde aquí quiero pediros por favor que apoyéis esta iniciativa. Si no tenéis cuenta en Change.org podréis crearla de forma fácil y segura. El enlace para firmar es el siguiente:

<< Firmar aquí >>

           Si sois montañeros y recorréis las altas cumbres del macizo de Sierra Nevada puede que en algún momento necesitéis la protección de estos muros. Y si no sois vosotros quizás sea un amigo o un ser querido el que lo necesite.