Apuntes de Seguridad en Montaña II: Avalanchas

Publicado: 25 enero, 2015 en Cursos y Formación
Etiquetas:, ,

avalanchas

                 Hablábamos en nuestra anterior entrada de lo importante que es el viento para nuestras actividades de montaña. Es el gran moldeador, el gran hacedor de nuestro campo de juego. Como ya dijimos también en gran medida es el responsable del peor enemigo del montañero, ese monstruo voraz que acecha agazapado en las laderas de sotavento. Es hora pues de que empecemos a meternos en harina y comencemos a estudiar a nuestro enemigo.

                Básicamente podemos distinguir dos tipos de avalanchas: avalanchas de nieve suelta y avalanchas de placa. Las avalanchas de nieve suelta ocurren cuando la nieve en superficie comienza a desprenderse desde un punto arrastrando nieve en su caída. Típicamente tiene una distribución triangular, parte de un punto original más o menos pequeño que se va ampliando a medida que va arrastrando nieve y haciéndose más grande a medida que desciende, Es de carácter superficial y entraña menos peligro, que viene marcado por la distancia existente al punto inicial. Como esta avalancha crece según va arrastrando la nieve es fácil de comprender que cuanta más distancia nos separe del origen más volumen de nieve impactará contra nosotros. De igual manera, a medida que la masa nívea desciende, el ancho del muro de impacto va aumentando.

AvalanchaNieveSuelta

              Las avalanchas de placa por su parte tienen su origen en el fallo estructural de la parte profunda del sustrato níveo, produciendo un desgarro completo y en bloque de la superficie, normalmente de forma rectangular, Son las avalanchas más peligrosas por el volumen de nieve que desplazan, por el espacio que cubren y por los daños que ocasionan.

Avalanchaplaca

        Dentro de las avalanchas de placa se distinguen a su vez tres tipos:

  • Avalanchas de Placa Blanda: Nieve nueva, poco compactada
  • Avalanchas de Placa Dura:  Nieve muy compactada y de mayor densidad.
  • Avalanchas de Placa Húmeda:  El bloque desprendido contiene una gran cantidad de agua.

La velocidad de estos últimos es menor que en los casos de nieve seca, pero su peligrosidad es mucho mayor ya que al tener mayor densidad la fuerza de su impacto es mucho mayor.

Movimiento del Manto Nivoso

Como ya hemos hablado con anterioridad el manto nivoso es un elemento de gran dinamismo debido a las tensiones a las que se ve sometido. Básicamente hay tres tipos de movimiento en el manto:

  • Movimiento de Compresión: Es el movimiento producido en la linea vertical y normalmente provocado por el propio peso del manto. Tiene un efecto comprensivo y bajo él los granos tienen a agregarse unos a otros. Este movimiento asienta el manto y le da estabilidad, ya que a largo plazo incrementa la dureza y la densidad.
  • Movimiento de Tensión: Es el movimiento producido en la linea horizontal. y bajo su efecto los granos se disgregan y se separan.
  • Movimiento de Cizalladura: Bajo este movimiento los granos son forzados a ir en direcciones contrarias, creando gran tensión al sistema. Las avalanchas de nieve suelta o de placa se deben siempre a un fallo estructural del manto provocado por un movimiento de Cizalladura

Movimientosdelmanto

   Otro movimiento determinante de las condiciones de la nieve es el que se conoce como Movimiento Lento de la Nieve. Este movimiento se produce debido a que la nieve en si misma es un material poroso y los copos de nieve tienden a recolocarse anulando los espacios libres entre ellos, gracias al efecto de la gravedad. El hecho de que se elimine el espacio vacío (aire) entre los copos aumenta la densidad de la nieve y la dureza de la misma, según incrementa la profundidad del manto níveo. Entendemos por densidad a los kilogramos de peso de un material reunido en un metro cúbico (Kg/m³). Usualmente la nieve estacional puede oscilar en unas densidades que van de los 30 a los 600 Kg/m³. A más densidad mayor dureza del material y por ende, a mayor dureza mayor densidad de la nieve. La dureza es una medida de la resistencia de un material, en este caso la nieve, a la compresión, y se mide en Newtons (medida de fuerza) por unidad de superficie: N/m². Un Newton por Metro cuadrado equivale a un Pascal.

        La dureza del manto normalmente y al igual que la densidad, aumenta con la profundidad y suele ser un elemento de evaluación de riesgos de avalancha. Para determinar la dureza de la nieve se utiliza un instrumento de superficie conocida que aplica una fuerza conocida a la superficie del manto. Dependiendo de la superficie necesaria para penetrar el manto habrá más o menos dureza. Sin embargo, y aunque lógicamente es más impreciso, existe un sistema casero de determinar la dureza del manto y por tanto el riesgo de avalancha. Veamos como realizarlo.

Test de Compresión del Manto Níveo Utilizando una Pala

         Más adelante tendremos oportunidad de comentar que la pala de rescate debe ser un elemento obligatorio en la mochila de todo montañero. Pero ahora la tendremos en cuenta para la realización de este test. Para la realización del mismo nos desplazaremos hasta la zona que queremos testear, usualmente como ya hemos visto a sotavento de la cresta. Obviamente, como estamos realizando una prueba en una zona de potencial peligro, las personas que lo realicen deberán extremar las precauciones. Localizaremos una zona en la que haya una profundidad máxima de 120 cm y procederemos a apartar la nieve, cortándola con el filo de la pala y sacándola hacia afuera hasta crear una columna de 30×30 cm (aproximadamente  una vez y media el ancho de una pala de rescate estandar). Este bloque de nieve será el que nos servirá para realizar el test y sobre el colocaremos el ala de la pala, sin el mango. El test consiste en realizar varias series de golpecitos (diez golpecitos por serie), cada vez de mayor intensidad, hasta ver cuando el bloque se desmorona.

Test PalaLas series son como siguen:

  • Primera serie: 10 golpecitos realizados  con un movimiento de muñeca y golpeando solo con la punta de los dedos
  • Segunda serie: 10 golpes realizados con un movimiento de muñeca y golpeando con la las primeras articulaciones de los dedos.
  • Tercera serie: 10 golpes con  toda la palma de la mano y realizados con todo el brazo extendido, con un movimiento desde el hombro.

Los resultados del test nos revelan la dureza del manto níveo y por tanto los riesgos de avalancha.

Resultados test de pala            La anterior tabla, reforzada con los colores de nivel de peligro de avalancha homologados, nos muestra lo fácil o difícil que puede ser una ruptura del manto, y por tanto el nivel de riesgo de aludes. Este valor lo debemos sumar a las otras consideraciones del medio que debamos tener en cuenta (desnivel de la pendiente, paso de esquiadores  o montañeros que corten la placa, etc).

Fallo por Cizalladura del Manto Níveo

        Para comprender las fuerzas actuantes durante una cizalladura debemos descomponer los diferentes vectores de fuerza que operan sobre el manto:

      Gravedad: Actúa de forma vertical por el propio peso de la nieve.

      Compresión: Actúa en dirección  al terreno que subyace bajo la nieve.

      Deformación: Actúa paralelamente al terreno en función del ángulo de inclinación de la pendiente.

grafico fuerzas cizalladura              Estas fuerzas generan tensiones en el manto. Las tensiones de compresión otorgan estabilidad al manto, mientras que las de deformación crean inestabilidad. Mientras las tensiones compresivas sean superiores a las de deformación el manto se mantendrá estable y seguro, pero a medida que las tensiones de deformación se hacen predominantes las probabilidades de avalancha aumentan. Las tensiones de compresión podemos medirlas, de alguna forma, con el test de dureza con pala al que antes hacíamos referencia, mientras que las tensiones de deformación vendrán en gran medida marcadas por ángulo de inclinación del terreno. En este sentido podemos decir que los aludes de placa son relativamente raros en inclinaciones inferiores al 25%, mientras que para inclinaciones mayores el riesgo aumenta exponencialmente.

     En lineas generales podemos reducir los elementos que influyen en las tensiones que mantienen estable al manto en dos: Cohesión y Fricción.

      La cohesión de la nieve nos indica el tipo de alud que se puede producir. Ante una nieve poco cohesionada, suelta, lo más probable es que se produzca un alud de nieve suelta, ya que no existe la suficiente fuerza cohesionadora para que se generen los bloques de nieve del alud de placa. La nieve seca poco cohesionada se genera cuando se dan estas condiciones:

  • Temperatura: Las temperaturas frías generan de forma muy lenta uniones o ligaduras entre los copos.
  • Ausencia de Viento: La nieve cae sin ser influida por ninguna fuerza que la apelmace en un punto.
  • Baja Densidad: Indica un bajo número de uniones

     Cuando la nieve se vuelve húmeda, por cambio estacional o influencia de vientos cálidos, la cohesión disminuye drásticamente, debido a que las ligaduras y uniones de los copos se funden, pudiendo alcanzar un nivel cero de cohesión. La nieve húmeda, por tanto, es candidata perfecta para los aludes de nieve suelta.

      El otro elemento de importancia, la fricción, se refiere al rozamiento existente entre dos capas diferentes del manto. Esta fricción depende del tamaño y forma de los copos de nieve, del contenido en agua y del peso del manto. Estos factores influyen en que las diferentes capas estén suficientemente trabados o por contra se deslicen unas sobre otras. La fricción, que es cero en superficie, se va incrementando conforme se gana en profundidad. Cuando la fricción y la cohesión son bajas en niveles profundos del manto existe riesgo de avalanchas de placa.

Profundizando en las Avalanchas de Nieve Suelta

          Como veíamos al principio de esta entrada, las avalanchas de nieve suelta son avalanchas superficiales de nieve, fácilmente reconocibles porque partiendo de un punto la nieve arrastrada creando una forma triangular. En este tipo de avalancha la estructura del manto no ha fallado, sino que es la cohesión de la nieve la que, al superar la pendiente el ángulo crítico (denominado ángulo de reposo) comienzan a caer. El ángulo de reposo para cada pendiente varía según la forma del grano, su temperatura o su contenido en agua. Por tanto lo que por la mañana puede ser un ángulo de reposo suficiente para contener la nieve, con el paso de las horas y el calentamiento y metamorfización de los granos puede convertirse en insuficiente y generar una caída de nieve.

           De forma natural estas avalanchas se pueden producir por el aumento local de la temperatura en un punto (por eso son frecuentes cerca de resaltes o salientes de roca) o por la caída de una roca. Un esquiador o montañero también puede mover el volumen de nieve suficiente para alterar el ángulo de reposo en un punto, generando un punto inicial de avalancha.

          En general, como el volumen arrastrado de nieve es menor que en los casos de alud de placa, se considera a este tipo de avalanchas menos peligrosas y en última instancia beneficiosas. Son beneficiosas por que de forma natural descargan volumen de nieve evitando la formación de futuros aludes de placa. Sin embargo no hay que olvidar que las avalanchas de nieve suelta son un peligro suficiente para carreteras y vehículos y que ellas mismas, si bien protegen de avalanchas de placa en cotas superiores, pueden ser el detonante de una avalancha de placa en cotas inferiores.

Avalanchas de Placa: Morfología

            Por todo lo anterior creo que ya queda claro que las avalanchas de placa son el gran enemigo, el gran monstruo acechante. Y esto es así por la violencia y el enorme volumen de material que se desplaza.  Una placa de nieve es una zona de nieve cohesionada, un gran bloque de material que descansa junto a otra capa más débil donde reside la zona de fractura. La placa de nieve genera la avalancha de placa cuando su perímetro se corta, por diferentes causas, separándola de la capa débil a la que estaba unida y provocando la descomposición de la misma.

Partes de una Placa de Nieve

  • Superficie de Deslizamiento: Es la superficie sobre la que se desliza la placa, puede ser el terreno o una capa profunda del manto.
  • Flancos: Son los laterales izquierdo y derecho de la placa, fracturados debido al movimiento descendente de la placa.
  • Corona: Parte superior de la placa, normalmente en ángulo recto con la superficie de deslizamiento. La fractura de ésta, que origina un corte desde la superficie hasta el fondo, origina el descuelgue de la placa y su deslizamiento hacia abajo.
  • Stauchwall: Borde inferior. Usualmente desaparece al descender la placa.

Avalanchas de Placa: Elementos Caracteriales

         La experiencia nos ha permitido identificar una serie de elementos necesarios para que se produzcan Avalanchas de placa. El primero de ellos es obviamente el ángulo de la pendiente. De forma intuitiva es fácil de entender que un mayor ángulo necesita una mayor fuerza de cohesión para sostener la placa. Sin embargo, aunque esto es cierto, la observación detenida nos dice algo más.  Si bien es cierto que en ángulos inferiores a 25° la tensión no es suficiente para generar fallos por cizalladura, también observamos que para ángulos superiores a 55° la propia descarga rutinaria de nieve suelta evita normalmente la generación de placas. No obstante esto último no funciona siempre, y el paso de esquiadores o montañeros pueden provocar, incluso atravesando un terreno horizontal o con poca pendiente, un fallo en placas superiores muy inestables. En estos casos la cizalladura corre por debajo de la superficie y ladera arriba hasta cortar la placa más arriba.

               De todo lo anterior podemos resumir, en base a los datos recogidos, que las pendientes con más riesgo son aquellas que se mueven entre los 25° y los 55°, con un  pico de intensidad que podríamos establecer en los 40°.

             Otro factor que influye en el desprendimiento de la placa es el espesor de la corona. Los diferentes análisis parecen apuntar a que las placas con mayor probabilidad de desprendimiento son aquellas con unas coronas de espesores que oscilan entre los 70 cm y el metro y medio. Las coronas más gruesas parecen más resistentes al desprendimiento, que solo suele suceder mediante el empleo de explosivos.

              La densidad de la nieve también indica la fuerza estructural de la placa. Se trata siempre de nieve cohesionada, en la mayoría de los casos por acumulación por efecto del viento o bien por nieve antigua con buenas uniones entre sus copos. El defecto propiamente está en que este bloque bien cohesionado está unido a zonas débiles.

             La dureza de la placa engloba tanto a placas muy blandas hasta placas muy duras. La dureza de la placa determinara el tipo de avalancha de placa que tendremos. Las placas duras generan avalanchas de placa formadas por grandes bloques, mientras que las placas blandas se deshacen en un muro de polvo níveo.

                   La temperatura también es un factor influyente. En general las temperaturas frías aportan estabilidad a la placa y son indicadores de cielos despejados que no aportaran nueva nieve a las zonas de riesgo. El aumento de temperatura elimina enlaces, como hemos visto, que pueden generar zonas de fractura.

                  En lineas generales esta entrada ha servido para describir a que nos enfrentamos, mientras que en nuestra anterior entrada procurábamos describir las condiciones meteorológicas que originaban las condiciones de peligro. En la próxima entrada espero avanzar un poco más. Veremos el terreno y su influencia en los aludes.


Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s