Archivos para junio, 2012


               Recuerdo que la primera vez que tuve conocimiento de lo que era un torpedo, técnicamente llamado Vehículo de Propulsión Submarina (VPS) fue cuando era niño, leyendo un arrugado comic en blanco y negro referente a la Segunda Guerra Mundial y a las operaciones de un comando en la costa japonesa. Y no dejaba de ser cierto, ya que como casi siempre la maquinaria de la guerra era la que propiciaba y sustentaba los avances técnicos, tambien aquí, en el mundo azul del buceo. Durante la segunda guerra mundial fueron implementados los primeros conceptos de VPS, siendo inicialmente poco más que un torpedo con dos asientos para que lo cabalgaran los buzos tácticos, dirigiendo su cabeza armada hasta la linea de flotación del objetivo designado.

El VPS del Comandante Costeau, tal y como aparecía en El Mundo del Silencio (1957)

                  No sería hasta 1957 cuando se vio por primera vez un VPS para un uso civil, y no pudo que ser otro que el genial Comandante Jacques Cousteau, en su “El Mundo del Silencio“. Basicamente no eran otra cosa que un torpedo (de ahi que aun hoy los sigamos llamando asi) con unos asideros para el buceador que controlaban el encendido del motor eléctrico, naturalmente desprovistos de la cabeza armada. En el siguiente extracto de su película, recordemos que la primera que mostró en color las profundidades del mar, podemos ver las evoluciones del invento.

           A partir de 1965 Aqualung, la empresa perteneciente a la familia del comandante Cousteau, comenzó a comercializar modelos de VPS destinados al buceo deportivo, por lo que los distintos modelos comenzaron a prosperar y, paralelamente, popularizar su uso en el buceo.

VPS: ¡Buceo a Reacción!

             Las ventajas de  bucear con un VPS son evidentes. La primera y más obvia de ellas es que seremos capaces de recorrer una mayor distancia en un menor tiempo. Este hecho nos permitirá tener un mayor número de observaciones máximizando nuestra inmersión. El hecho de que el buceador realice menos movimientos se traduce tambien en un mayor ahorro de aire. Una tercera ventaja es que este tipo de vehículos posibilitan el buceo a personas con alguna discapacidad que limite  sus  capacidades de nado, haciendo que disfruten al 100% de su inmersión.

Un VPS se compone fundamentalmente de las siguientes partes:

  • Mecanismo de Control: Situado en la empuñadura o cerca de ella y destinado a controlar el vehículo, regulando su potencia y encendido/apagado.
  • Helice y Cuerpo Estanco: Encargado de la propulsión y motorización del ingenio. El sellado y las juntas de la parte estanca son vitales.
  • Empuñadura: Lugar destinado a servir de agarre al buceador. Debe tener cerca, o incluidos en ella, los mecanismos de control del vehículo. En conjunto con esta se utilizan diversos sistemas de cinchas que unen el vehículo con el buzo aun en el el caso de que se separe de él por accidente.
  • Punto de Acceso a la Batería: Debe de estar bien sellado y facilitar el cambio de baterias.
  • Punto de Acceso a Condiciones de Flotabilidad: No es obligatorio pero muchos VPS permiten variar las condiciones de flotabilidad. Es decir, si estamos cerca de la superficie seguramente nos interesará que el torpedo flote  a nuestro lado, pero si estamos en el fondo, observando algún animal, no querremos que flote como si fuera un globo junto a nosotros.

Bucear con Seguridad con un VPS

           Se mantienen los mismos requisitos, normas y limitaciones  que en el buceo normal, pero se añade una nueva limitación: La duración de las baterias. Podremos andar sobrados de aire, con un un margen de tiempo No Deco aun importante, pero si las baterias de nuestro VPS bajan a los límites estipulados, deberemos iniciar las rutinas para finalizar la inmersión.

             Obviamente para que nuestro VPS nos limite lo menos posible trataremos de iniciar todas las inmersiones con las baterías debidamente cargadas y conocedores de los límites temporales que su autonomía nos impone.  Del mismo modo trataremos de pasar el mayor tiempo de nuestra inmersión navegando a baja velocidad, para no castigar demasiado nuestras reservas eléctricas. Por si fuera poco muchos VPS no disponen de lectores del estado de carga de la batería por lo que la inmersión se debe realizar un poco a ojo y respetando los margenes de seguridad que nos garanticen un retorno al punto de regreso sin tener que arrastrar el vehículo. En estos casos para conocer la autonomía del vehículo es necesario realizar unos test previos, en condiciones de seguridad (piscina, aguas poco profundas cercanas al barco, etc), que lo lleven hasta su límite, donde comenzará a funcionar de forma más lenta. Mediremos estos tiempos y los utilizaremos para planificar nuestras inmersiones.

              Una vez conocidos estos tiempos utilizaremos la regla de los tercios: un tercio para ir, otro para volver y el ultimo como reserva. Como siempre esta regla irá supeditada a nuestra limitación de aire y tiempo No Deco.

                   El sistema de compañeros también permanece vigente si buceamos con un VPS. Por esta razón, y por que no tendría mucho sentido bucear con un torpedo al ritmo de un buceador que realiza su inmersión solo con el impulso de sus aletas, lo ideal es que en una inmersión con VPS los dos compañeros se propulsen con vehículo. En este sentido, y para evitar que se produzca una separación excesiva entre ambos, el que actúa como guía o primero llevará siempre el vehículo más lento. De esta forma el segundo solo tendrá que seguir su ritmo y permanecer cerca de él, pero guardando la distancia de seguridad que la prudencia exige. Este segundo VPS nos permitirá salir de un atolladero en caso de que alguno diga de fallar.

            Otro aspecto a tener en cuenta es que nuestra navegación se debe producir siempre lo más cerca posible del plano horizontal. Si no prestamos atención el VPS puede  provocar que ascendamos/descendamos muy rápidamente. Si no sabemos compensar con la suficiente velocidad, un descenso pronunciado con el VPS puede provocarnos dolorosas lesiones por presión en nuestros oidos. Por otra parte un ascenso a gran velocidad nos alejará de nuestra lenta e ideal velocidad de ascenso final, necesaria para evitar la acumulación de burbujas en sangre. Por todo esto lo recomendable es realizar descensos en un angulo muy suave, que permitan que vayamos compensando metro a metro, y ascensos con el VPS desconectado, arrastrandolo y respetando la velocidad de ascenso recomendada.

Averias en un VPS

Como cualquier aparato fabricado por el hombre, la avería es una eterna sombra que planea sobre el VPS. El hecho de que sea un aparato eléctronico que sumergimos en agua salada no mejora esta condición. Dos son las grandes averías que pueden ocurrirle a nuestro propulsor y debemos tener muy claro que hacer si nos ocurren bajo el agua.  Ni que decir tiene que esto hace  que abortemos inmediatamente la inmersión.

  • El VPS se detiene. Esto puede ocurrir por que la helice se rompa o por que por alguna razón se produzca una inundación de la parte estanca del vehículo.   Si se para no queda otra que remolcarlo y si se ha inundado notaremos que se vuelve pesado, obligandonos a gastar más aire durante su arrastre. Lo ideal es que nuestro compañero con VPS nos ayude a remolcarlo hasta el punto de salida. Si nos vieramos inmersos en una fuerte corriente o en alguna situación que ponga en riesgo nuestra seguridad, seguramente nos veriamos obligados a abandonar el vehículo. En estos casos puede ser util, para su recuperación posterior, atarle alguna boya de señalización.
  • EL VPS no se detiene. No es frecuente, pero puede ocurrir que los mandos de control se vean afectados de alguna forma. El protocolo en esta situación exige poner rumbo al punto de salida, después de avisar a nuestro compañero, y realizar circulos hasta que se agote la batería. Si no pudieramos hacerlo, por la razón que fuese, otra opción es dirigir el torpedo hacia el fondo y encarar el morro contra el lecho marino, en alguna zona despejada, manteniendolo así hasta que agote su potencia. Hay que ser cuidadoso con este último método, ya que si se desciende en picado a gran velocidad y no tenemos tiempo a compensar podemos sufrir un barotrauma, como vimos anteriormente. Otra forma de detenerlo, por las brabas y asegurando su rotura, es introduciendo alguna roca u otro objeto no vital que esté a nuestro alrededor. Yo no usaría este método, en fin, a no ser que no hubiera más remedio.

Un Paseo submarino en VPS

            Para que sintais un poco las sensaciones transmitidas en el buceo con VPS os dejo a continuación un video montado por mi con imagenes cedidas por Marcos González “Boychi”, nuestro instructor de buceo y director del centro de buceo Open Water la Herradura. Las imágenes han sido grabadas en la Punta de la Mona, avanzando un poco hasta la zona de inmersión  conocida como Piedras Altas.

             Recordad que lo ideal antes de introducirse en el buceo con VPS es realizar el curso de especialidad PADI para Vehículos de Propulsión Subacuática, accesible a partir de haber obtenido la certificación Open Water Diver de PADI. En el centro Open Water La Herradura podrán orientaros sobre este curso y realizar el mismo.

                              www.openwater.es 

Modelos Actuales de VPS

          A continuación os dejo algunos de los ultimos modelos existentes en el mercado, ofrecidos por la tienda online Scubastore. Responden a las lineas actuales de diseño y responden a una amplia variedad de especificaciones, desde los modelos poderosos de más de 1500 e hasta los vehículos  de menos de 500 €. La elección final depende del uso que le vayamos a dar y lo que necesitemos del vehículo

  • Seadoo Vs Superchargued Plus – Considerado como la primera elección a tener en cuenta por la DSAT (Diving Science & Technology), filial científica de PADI.  Con una autonomía de hora y media en uso normal  y una velocidad máxima de 4.8 Km/hora cumple con las principales espectativas de uno de estos vehículos a un precio muy competitivo.  Pesa 8.2 Kg con las baterias instaladas y es de flotabilidad ahustable y circuitería impermeabilizada.
  • Seadoo RS1 – Una auténtica gacela subacuática. Con su bateria de Li-Ion, que le da una autonomía de 90 minutos, alcanza los 7 km/hora. No llega a los 10 Kg de peso y dispone de tres marchas de funcionamiento.
  • Saedoo GTI – Otro modelo de grandes prestaciones a un precio reducido. Alcanza los 4 Km/h y las dos horas de autonómia bajo uso normal. Flotabilidad ajustable y circuitería impermeabilizada ante posibles inundaciones de la zona estanca.
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